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Arte, confinamiento, mercado laboral y «re invención»

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En España nos encontramos en la fase final de las medidas de confinamiento decurrentes de la crisis del coronavirus, que se cobraron la vida de más de 25.000 personas en nuestro país. Digo ‘final’ pero no es bien así, en realidad estamos en medio a una desescalada en todo el país, con la Comunidad de Madrid y la Barcelona, que siguen en fase lenta… yendo en dirección a la fase 2.

Se para la economía y el comercio es dramático, la situación de la cultura es aún pero, porque en la mayoría de los casos son procesos colectivos, dependemos del público y trabajamos en equipos. Aun en las actividades más autónomas, como artistas plásticas y escritoras, dependemos de una cadena de personas para llevar adelante los proyectos.

Para nosotras, mujeres artistas y trabajadoras de la Cultura el universo se complica un poco más, pues en este sector la precariedad laboral es muy grande y no todas pueden esperar a que todo vuelva a la normalidad para trabajar.

Así vemos que proyectos como la Europa Creativa no terminaron de cuadrar, no lograron fortalecer el tejido creativo al punto de crear mejores condiciones para los que viven de este sector, que mueve mucho dinero y emplea a muchas personas, pero, en gran parte, de manera precaria. A estas condiciones se une la crisis que vivimos y con la cual tendremos que lidiar por los próximos meses.

La situación es límite para todos los trabajadores de la cultura, artistas y técnicos del espectáculo: actores, bailarines, músicos, dueños de locales de ocio, performers de la calles, tod@s vemos mermados nuestros medios de vida.

Sabemos que debemos emprender, innovar, pero, como sector económico necesitamos ayudas para sobrepasar estas dificultades y proyectos que impulsen nuevamente las actividades.

Hay que reinventarse, pero ¿Cómo?

«Hay que reinventarse», esta es la frase de la moda y tiene su puntillo… El primero de ellos es que se trata de una verdad, de algo necesario para el nuevo equilibrio del mundo, que no se restringe a la crisis del coronavirus o Covid 19, pero se trata de una necesidad real de cara a los cambios de modelo económicos que ya estamos viendo en el mundo.

Sabemos que la economía ha cambiado, que hoy se necesitan menos trabajadores que antes, que deben ser altamente cualificados, sobre todo, dominar las nuevas tecnologías. Sabemos también que la inmensa mayoría de la población no está preparada para eso, ni estará nunca, con los actuales sistemas de Educación, lo que consiste en un problema global.

Podemos decir que faltan inversiones en proyectos innovadores que transformen la Educación en una herramienta realmente útil para formar ciudadanos en un mundo cambiante. Entre ellos, los que impulsen la Educación Artística como medio de fomentar la creatividad, cualidad fundamental para sobrevivir en las próximas décadas.

¿Qué futuro nos espera como sociedad, como artistas y productores de cultura?

Todo este escenario indica que estamos entrando en una sociedad con más desigualdad social, lo que afecta el modo como producimos y difundimos nuestros productos y bienes culturales, una vez que dependen de un público que en función de su situación económica, tiende a reducirse.

Por otro lado, con el declive del actual modelo económico y el avance de las nuevas tecnologías y de la inteligencia artificial, todo lleva a creer que se irán a necesitar un número cada vez menor de trabajadores, lo que se traducirá en desempleo.

Esta discusión no es nueva, de hecho, el sociólogo italiano Domenico De Masi la viene planteando desde los noventa. De Massi apunta caminos como la necesidad de una renta mínima universal desvinculada del trabajo y el ocio como alternativa creativa para la reorganización social. Porque el tiempo libre, resultante de esta nueva situación puede conducir a problemas sociales.

De hecho, ya existen países que realizan experiencias en este sentido, como Finlandia, Holanda, Canadá, Escocia, Francia en una fase anterior a la actual crisis, donde, gran parte de los países destinaron una ayuda a título de ingreso mínimo vital, como es el caso de España o mismo de Brasil, para a los que más necesitan, debido al cese de las actividades laborales, en función del confinamiento.

Posibles caminos: arte y tecnología

Por otro lado, con el confinamiento debido al coronavirus se disparó el consumo de productos culturales, como videos, streamings, redes sociales y plataformas de cursos online. Todo esto apunta a que este sector debe crecer en los próximos años e indica un camino profesional que unirá arte y tecnología.

De parte del Colectivo Venus Urania, siempre nos vimos como plataforma a partir de la cual apoyamos las iniciativas de artistas, socias o no, que nos inspiran y a la vez apostamos por las propuestas innovadoras.

¡Aguarden las novedades!

¡Gracias por seguir este blog!

¡Saludos!

Beth Firmino

Sobre el autor

Somos una entidad sin ánimo de lucro, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones de España, con sede en MADRID. Nuestras acciones son en el ámbito de la Cultura, las Artes, la Ciencia, la Educación, priorizando las Mujeres, la Igualdad de oportunidades entre los géneros, la infancia, los colectivos inmigrantes, la ecología y la integración social.

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