8M Derechos Feminismo No a la Guerra Trabajo en Artes TradWives

Disrupción, retrocesos, Trad Wafes, feminicidios y guerras: ¡Benvenidas a 2026!…

El arte como trabajo

Partiendo ya de una perspectiva precaria y piramidal, donde prima la desigualdad, en una sociedad en que la cultura y el arte son tratados como negocio, inversión y no como un valor social que debería ser acesible a todas y todos las mujeres artistas y productoras culturales ocupan, como no, la base de esta pirámide, en la lógica capitalista.

Las condiciones y medios de producción y las dificultades de conciliación influyen en nuestra productividad, pero no solo eso, pues estamos muy solas a la hora de emprender en este campo. Hace falta una mirada más estratégica que promueva empleos de calidad, oportunidades, formación empresarial o, simplemente, espacios de trabajo para artistas, que no se limiten a despachos. Hacen falta espacios para ensayar, talleres… que no sean objetos de la especulación inmobiliaria como ya está sucediendo.

Las artes y la cultura son todo un ecosistema que se desarrolla en torno a comunidades y deberían ser pensadas como un derecho y un retorno social de las aportaciones que ya hacemos a la administración pública, generando iniciativas dirigidas a la formación de público y de un pensamiento crítico, absolutamente necesario en los días actuales, en que reinan la desinformación y la ausencia de criterios, pues la cultura es un fuerte instrumento de socialización y de integración de la diversidad.

El cancelamiento del feminismo o…

… ¿Cómo pasamos de mujeres florero a trad waves (mantenidas por Internet)?

Trade waves x Feminismo

Primero, ¿qué es trad wafe o trad waves? Es un movimiento que surgió y viene ganando fuerzas en las redes sociales, especialmente TikTok e Instagram en que jóvenes se muestran como esposas tradicionales y comparten sus rotinas como amas de casa, alabando las virtudes de no trabajar y ser mantenidas por sus maridos. Muestran rutinas de belleza, gastronomía, cuidado con el hogar y rechazan la igualdad y otros valores del feminismo, ahora demonizados por esas mujeres.

Con relación al feminismo, conforme a artículos publicados en medios como El País, las trade wives mueven millones en las redes sociales, mientras reivindican un papel de la mujer antifeminista, dedicada al hogar y al marido. Esa postura influencia a que la mayoría de los jóvenes, tanto hombres como mujeres, no se defina como feministas.

Volvendo a las trad waves, ¿cuál es el problema? Son varios, el primero de ellos es que consiste en una narrativa falsa. Porque lo que hacen esas mujeres, al subir contenidos a las redes, es monetizarlos, lo que significa que sí, trabajan. ¡No son mantenidas por sus maridos y sí por Internet!

Pero, como influenciadoras venden una falsa opinión que tiene consecuencias en sus seguidoras, muchas de la generación Z, con dificultades en encajarse al mercado laboral, que terminan creyéndose la historia contada y mostrada por ellas y terminan en situación de vulnerabilidad a todos los tipos de malos tratos, desde el psicológico y el económico a la violencia de género y al feminicidio, dado el grado de dependencia que genera esa situación.

Es un fenómeno mundial, en Brasil se conoce como esposa trofeo y, sumado al giro conservador de la sociedad brasileira en los últimos años, sobre todo con el crecimiento de las comunidades evangelistas, que promueven el papel de la mujer sumisa (a Dios y al marido), vemos también que saltan los casos de feminicidio. Aumentaron los feminicidios en Brasil en una proporción asustadora y parte de eso se debe a un giro conservador en relación a las mujeres, bien como, un machismo que crece en la misma proporción que los movimientos de ultraderecha, que son también un fenómeno global.

Lo que vemos hoy en Brasil son las consecuencias que hechos que tuvieron lugar entre 2026 y 2022, algo que persiste mismo con leyes rigurosas contra la violencia de género siendo aplicadas y después de un cambio político que restituyó la democracia y la igualdad en las instituciones. Por ahí podemos ver la necesidad de cuidar a la sociedad y mantener aquello que hemos logrado como humanidad.

Otro elemento importante: los cambios en la cultura laboral

Todo está cambiando muy rápido, con el avance de la IA muchos empleos dejarán de existir, además, surgen nuevas profesiones. El hogar tornase también un espacio laboral, como en el caso del los home offices, existen negocios que pueden surgir de ahí y las políticas públicas tienen que estar al día con las situaciones emergentes que vemos surgir.

Estar en casa no significa ociosidad, siquiera el oficio de ama de casa es ocioso y merece tanto respeto cuanto cualquier otro, por eso, no hace falta romantizar lo que ya es una necesidad económica; lo que sí hace falta es una mirada cuanto a las garantías sociales, laborales e individuales de las personas en un entorno heterogéneo y, muchas veces, de vulnerabilidad silenciosa.

Por hablar en distopías, la peor: la guerra

Yo, que les escribo, tengo una bola de cristal o sensibilidad sísmica, quizás ambas cosas. En 2021, sentí necesidad de hablar sobre la guerra y de cómo nosotras, las mujeres, somos las más perjudicadas, juntamente con las niñas y niños, porque somos la base vulnerable de la sociedad ante las violencias físicas, económicas, bélicas y sexuales. Con eso empecé a trabajar en un espectáculo, que tengo aún abierto, Antares – mujeres contra la guerra, que toma la tragedia Las troyanas como base, además de eventos actuales.

ANTARES – MUJERES CONTRA LA GUERRA (Work in progress), Proyecto escénico y performativo de Beth Firmino (2021-actualidad).

Estupor

No obstante, para mi estupor, las guerras empezaron a estallar por el mundo: Ucrania, Palestina y ahora Irán, entre otras. Con el agravante de que nos quieren enredar de distintas maneras, en diferentes frentes. Eso sin hablar del horror de los documentos de Epstein que destaparon figuras prominentes de la sociedad global en estado de explotación máxima, justamente, de mujeres y niños.

¿Por qué hablaba yo en 2021 de guerras, cuando aún no habían empezado?

Simplemente porque se veía venir, porque ya habían empezado. Lo que explotó como una «operación especial militar» de Rusia contra Ucrania, en 2022, era solo la continuidad de una guerra que ya había comenzado, la Guerra Híbrida, que fue usada contra Brasil desde 2012 con espionajes masivos a ciudadanos brasileños en Facebook, según Edward Snowden, que culminó en el Impeachment de la presidenta Dilma Rousseff, «sin crimen de responsabilidad» (que es el motivo justo para ese acto) y la destrucción de varias estructuras económicas, coorporativas y sociales del país; algunas fueran recuperadas, otras no.

En este método encontramos también las Revoluciones Coloridas y otras Primaveras… como la ocurrida en Ucrania, en 2014 – quizás una casualidad que no se relaciona con lo ocurrido después, quizás no. Pues yo, como brasileña, ya estaba sensibilizada. Y, en mi ingenuidad, creía que los esfuerzos diplomáticos de algunos gobernantes serían suficientes. Hoy, no sé más que decir. Excepto que está claro que el mundo se ha ido a la insolidaridad y que no es hora de descuidar a nuestros intereses.

Vale la pena replicar las sabias palabras de Pedro Sánchez:

¡No a la guerra!

Por fin, resalto: ¡el feminismo sigue vivo y muy necesario y es de nuestro interés preservarlo!

Las conquistas que heredamos, más las que urgen conquistar, todo está entredicho en un mundo cambiante e impredecible, por eso, levantamos la voz para dar visibilidad al trabajo de las mujeres en la Cultura y las Artes y seguir inspirando a que hagan lo mismo, y a que se lancen, pues todo está en nuestras manos.


Estaremos en la Manifestación por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Recuerden:

«¡Arte es igualdad, las guerras no!»

«¡Los derechos de las mujeres importan!»


Local y hora:

  • Día: 8 de marzo de 2026 – Domingo
  • Hora: a partir de las 12h00pm.
  • Local: Atocha, Madrid, España

Mapa


¡Nos vemos en la manifestación!

¡Gracias por seguir este blog!

Beth Firmino

Sobre el autor

Beth Firmino (Elizabeth Firmino), artista multidisciplinar; creadora, editora y fotógrafa en este blog. Doctora en Artes Escénicas por la URJC, Madrid, título reconocido en Brasil por la UNIRIO, licenciada en Educación Artística por el Instituto de Artes de la UNESP/ São Paulo. Fundadora y presidenta del Colectivo Venus Urania. Vive y trabaja en Madrid.

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